¿Por qué sube el staking de ETH?

Los datos no mienten
He analizado cuatro snapshots: precios USD y CNY, volúmenes operativos y tasas de rotación—todo procesado como una sinfonía silenciosa. El staking de ETH subió un 25,3% en el Snapshot 3 mientras BTC se estancaba cerca de $0,0408. No es ruido aleatorio: es relocalización sistémica. El capital fluye desde altcoins de baja liquidez hacia la red validadora de Ethereum.
La rotación de liquidez es real
Observa con cuidado: cuando la tasa de rotación de ETH alcanzó 1,78 (Snapshot 4), el volumen de BTC subió a 108K—but su rango de precios colapsó. No es correlación; es causalidad. Las instituciones reubican su exposición lejos del Bitcoin mientras Ethereum se convierte en la nueva capa asentadora.
El rebote silencioso
El precio más alto del BTC fue $0,0514 en el Snapshot 2, pero el volumen cayó un 21%. Es divergencia clásica: mayor volatilidad ≠ impulso alcista cuando la liquidez se agota. Pero cuando el staking sube y la rotación acelera? No es especulación: es infraestructura cambiando bajo la superficie.
¿Qué viene después?
No persigo tendencias—construyo modelos que mapean el flujo entrópico entre estados on-chain. Si el staking de ETH sigue por encima del 2% diario con rotación estable y el volumen de BTC cae bajo $0,042? Entonces no vemos un rebote: presenciamos el nacimiento de una nueva arquitectura monetaria.
Esto no trata sobre objetivos de precio. Es sobre quién tiene las llaves.

